Venezuela y China: Una “unión perfecta” que nunca fue tan perfecta

Venezuela y China

Antes de su captura por fuerzas estadounidenses, Nicolás Maduro había descrito la relación entre Venezuela y China como una “unión perfecta”, fruto de años de cooperación política y económica. Esta narrativa, promovida por el propio Maduro durante una visita de una delegación china, contrasta con los datos reales del comercio bilateral. 

El comercio bilateral entre Venezuela y China ya venía en declive

Aunque China sigue siendo el mayor comprador de petróleo venezolano, el intercambio comercial entre ambos países no se había mantenido constante. Los datos oficiales mostraban que las importaciones venezolanas hacia China habían caído, situándose en 2025 en niveles equivalentes solo al 4 % de las importaciones totales de crudo de China. Esto refleja una relación económica significativamente más débil de lo que la retórica política sugería. 

Los préstamos chinos a Venezuela alcanzaron su pico durante la presidencia de Hugo Chávez, pero bajo Maduro se redujeron y la inversión extranjera directa pendiente se había contraído considerablemente. 

Deuda y pagos: petróleo como moneda de cambio

Una parte importante de los créditos chinos se ha pagado mediante entregas de petróleo. Sin embargo, los datos precisos sobre cuánto debe Venezuela todavía a China han sido difíciles de rastrear debido a la falta de transparencia tras años de crisis económica y defaults de deuda. Esto genera incertidumbre sobre la verdadera magnitud de los compromisos financieros entre ambos. 

Impacto de la captura de Maduro en la relación

La operación que terminó con la captura de Maduro por parte de Estados Unidos no solo tiene un efecto geopolítico inmediato, sino que también pone presión sobre los vínculos con China. Aunque Pekín ha expresado su condena a la acción estadounidense y ha defendido la soberanía venezolana, es probable que su respuesta sea más diplomática que militar o financiera. 

China ha calificado de violación del derecho internacional la operación, acusando a Estados Unidos de actuar como “juez del mundo” y exigir respeto a la soberanía de los estados. 

¿Qué busca China ahora?

Aunque la relación formal con Caracas continúa, las prioridades de China parecen estar cambiando. Las inversiones directas en sectores como infraestructura y energía venezolana han disminuido, y Pekín ahora diversifica sus intereses comerciales en América Latina hacia países donde las operaciones no se ven obstaculizadas por sanciones o riesgos políticos. 

Además, China sigue siendo un actor importante en el mercado petrolero global, pero está explorando otras fuentes para asegurar el suministro de crudo debido a la interrupción de los envíos desde Venezuela. 

Conclusión: ¿ruptura o ajuste estratégico?

La captura de Maduro no “rompió” de forma automática los lazos entre Venezuela y China, pero sí puso en evidencia que esa llamada “unión perfecta” estaba más basada en discursos políticos que en solidez económica real. Los vínculos comerciales y financieros estaban en declive antes de la crisis, y ahora el desafío será ver cómo evoluciona la cooperación en medio de una nueva geopolítica regional y global.

FUENTE: EL FINANCIERO

Compartir:

Ver más

¡Hola! Completa los siguientes campos para iniciar la conversación en WhatsApp.

Abrir chat
1
Hola, bienvenido. 👋 ¿En qué podemos ayudarte?